La Encuesta Nacional de Demografía y Salud (Ende) es un proyecto desarrollado quinquenalmente por Profamilia desde 1990, con el apoyo técnico de Macro International Inc. de Calverton, Maryland. Este estudio ofrece información sobre la salud de las mujeres en edad fértil, su historia reproductiva y su entorno familiar, al recolectar información sobre las viviendas y la población de los hogares. Para la ENDS 2005, el tamaño de la muestra fue de 3,935 segmentos. Se entrevistaron efectivamente 37,211 hogares, 41,344 mujeres de 13 a 49 años (38.143 mujeres de 15 a 49 años), 9,756 mujeres de 50 a 69 años, 11,062 madres de niños menores de cinco años y 14,597 niños menores de 5 años; además se investigó, mediante el peso y la talla, el estado nutricional de 117,205 personas menores de 65 años. La cobertura de los hogares fue de 88 por ciento y la de las mujeres en edad fértil de 92 por ciento, igual a la de las mujeres mayores de 49 años. La cobertura de peso y talla alcanzó el 74.3 por ciento. Tendencias de Largo Plazo de La EconomÍa Entre 1970 y 2004, la economía colombiana creció a una tasa promedio de 3.84 por ciento, con diferentes momentos de aceleración y desaceleración, que permiten delimitar cinco ciclos económicos constituidos por los periodos 1970-1974, 1975-1982, 1983-1985, 1986-1991, 1992-1997, 1998-2001 y 2002-2004. La economía colombiana en los años 1982 y 1999 sufrió dos recesiones cuyas magnitudes de la desaceleración en las tasas de crecimiento dieron muestra de los efectos negativos que en la economía nacional tuvieron las crisis derivadas de un contexto internacional convulsionado. El período que comprende los años entre 1992 y 1997, representa el inicio de la apertura económica. En él se observa un crecimiento relativo menor de los sectores de bienes transables frente al resto de la economía, situación que contribuyó a que se presentara una tasa promedio de crecimiento del PIB de 4.13 por ciento, frente a tasas promedio en la industria de 1.97 por ciento y en la agricultura de 0.86 por ciento. El período 2002-2004 corresponde a un período de recuperación, tanto de la economía nacional como de la región. Tendencias Sociales de Largo Plazo Tasa de Desempleo y Crecimiento Económico Entre 1990 y 1995, se presentó un proceso de expansión de la economía acompañado por un tasa de desempleo baja con un promedio de 8.3 por ciento. Entre 1996 y 1997, se presenta un período de transición donde la desaceleración de la tasa de crecimiento del PIB se ve acompañada por incrementos en las tasa de desempleo. Los años comprendidos entre 1998 y 2001, muestran por su parte el período de recesión, donde se presenta un fuerte aumento de la tasa de desempleo. Finalmente, entre los años 2002 y 2004 se presenta un periodo de recuperación de la economía acompañado por una reactivación en los niveles de empleo que llevan a una disminución en las tasas de desempleo observadas. La Calidad de Vida de los Hogares Colombianos La crisis económica de los años 90 revirtió el progreso alcanzado entre 1978 y 1998 (una reducción de la proporción de colombianos en situación de extrema pobreza de 45 por ciento a 17.9 por ciento y en situación de pobreza 59,1 por ciento a 51,5 por ciento). Colombia perdió como resultado de la crisis, en tres años lo que había logrado en veinte. Según la CEPAL, los resultados anteriores revelan que Colombia presenta en la reducción de la pobreza un avance de menos 77 por ciento (1990-2002). Índice de Desarrollo Humano (IDH) El IDH tuvo una mejoría entre 1998 y 2001 pasando de 0.764 a 0.779 pero en el 2002 se redujo a 0.773, reducción que se debió a una menor cobertura escolar (pasó de 71 a 68) y a un menor PIB per cápita (PPA USD) que pasó de 7,04 a 6,30. Índice de calidad de vida (ICV) Este índice mejoró de manera sustancial entre 1985 y 1997 para el total nacional y por zonas, cabecera y resto; con excepción de la caída en 1998, el índice se mantiene estable observando una alentadora mejoría para la zona rural de 1999 a 2003. Las expectativas a futuro para el comportamiento del índice son positivas gracias a las políticas de cobertura en educación y acceso a vivienda. Índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI) Los resultados del NBI son alentadores pese a la crisis de finales de los años 90, este indicador mejoró en todas las regiones del país. La región Central es donde mejor se ha comportado, pasando de 60 en 1985 a casi 35 en el 2000. Gasto Social Tanto la educación como la salud, han aumentado en su participación dentro del total del gasto social, en tanto que el resto de componentes del sector se han caracterizado por una tendencia estable en sus niveles de participación. Con relación al PIB, la educación y la salud pasaron de una participación del 3.8 por ciento en 1995 a un 6.1 por ciento en el año 2002. Características de las Viviendas y de los Hogares El 97 por ciento de las viviendas cuenta con servicio de electricidad; en la zona rural esta proporción subió de 84 en el 2000 a 89 por ciento. Tres de cada cinco hogares están conectados al acueducto público; tan solo en las regiones Oriental y Pacífica aumentó la proporción de hogares con acueducto. Las viviendas con servicio sanitario conectado al alcantarillado son 75 por ciento, más alto que en el 2000; el mayor aumento se observó en la zona rural. El 75 por ciento de las viviendas utiliza gas para cocinar, ya sea natural o propano. Los materiales más utilizados en los pisos de las viviendas son baldosa y cemento, en tanto que los materiales más utilizados en las paredes son ladrillo, prefabricado o bloque. En la zona rural la tercera parte de las viviendas tiene piso de tierra, arena o madera burda y 27 por ciento tiene paredes de bahareque revocado o de madera burda. Bienes Durables del Hogar Los hogares que poseen radio disminuyen de 87 a 71 por ciento en el último quinquenio; en tanto que los que tienen televisión, teléfono o nevera aumentan en el período. El 86 por ciento de las viviendas tienen estufa eléctrica o a gas; solamente la tercera parte tiene horno de cualquier tipo. El 71 por ciento tiene licuadora, 27 por ciento lavadora y 7 por ciento aspiradora. El 12 por ciento de los hogares tiene computador y 6 por ciento está conectado a Internet; el 44 por ciento tienen equipo de sonido, 13 por ciento DVD, 11 por ciento VHS o Betamax. Uno de cada diez hogares tiene carro y 8 por ciento motocicleta. Emigrantes Internacionales del Hogar El 4 por ciento de los hogares tiene miembros emigrantes: 5 por ciento de la zona urbana y 3 por ciento de la zona rural. Los departamentos con el mayor porcentaje de emigrantes son La Guajira y Bolívar; Risaralda y Quindío; Atlántico, Norte de Santander y Santander; Sucre, Valle, San Andrés y Bogotá. El 71 por ciento de los emigrantes son hijo(a)s, 17 por ciento hermanos, 7 por ciento cónyuges (hombres o mujeres) y 5 por ciento el padre o la madre, del jefe o jefa del hogar. Hay un poco más de mujeres emigrantes (52 por ciento) que hombres. Los emigrantes menores de 20 años son 3 por ciento, los mayores de 60 años 4 por ciento, y el mayor volumen tiene entre 20 y 59 años de edad. La mayoría de los emigrantes se encuentra en Venezuela (35 por ciento), seguidos por los emigrantes a los Estados Unidos (28 por ciento) y a España (18 por ciento). Los emigrantes a Venezuela son más de origen rural, de las regiones Atlántica y Oriental, vecinas de ese país; los de los Estados Unidos provienen de la zona urbana, de Bogotá y las regiones Central y Pacífica; los de España de la zona urbana y de las regiones Central, Pacífica y Bogotá; los de Ecuador y Panamá de la zona rural y de la región Pacífica, limítrofe con esos países. Características de la PoblaciÓn El 31 por ciento de la población es menor de 15 años, el 62 por ciento tiene entre 15 y 64 años. El 74 por ciento de la población pertenece al área urbana. La proporción de hombres es de 48 por ciento; la zona urbana tiene 54 por ciento de mujeres y la zona rural 51 por ciento de hombres. La proporción de jefas de hogar sigue en aumento. El 70 por ciento de los hogares tiene jefe hombre, porcentaje inferior al de 2000 cuando estaba en 72 por ciento. Los niños que viven con ambos padres disminuyen de 61 a 58 por ciento. Las familias incompletas, sean nucleares o extensas, aumentan su proporción en la última década. Entre la población de 6 y más años de edad, hay 8 por ciento de hombres y mujeres sin educación, proporción inferior a la de 2000 cuando estaba en 10 para ambos sexos. Disminuyen las proporciones de personas con primaria, aumentan las que tienen educación secundaria y superior. Los años promedio de educación de los hombres aumentan de 4.7 a 4.9 años y para las mujeres de 4.8 a 5.3. Las tasas netas de asistencia a la escuela primaria son similares para ambos sexos, aunque en la zona rural asisten más los hombres; las tasas netas de asistencia a la secundaria son un poco más altas para las mujeres, especialmente en la zona rural. Las tasas de repetición son importantes en el grado primero (13 por ciento) y el sexto (6 por ciento). La tasa de deserción del grado quinto es de 7 por ciento; después disminuye hasta 5 por ciento en el grado diez, para aumentar al 60 por ciento en el último grado de la secundaria. El 78 por ciento de las mujeres en edad reproductiva vive en áreas urbanas. Las mujeres sin educación son alrededor de 3 por ciento; las que tienen primaria constituyen el 27 por ciento, las de secundaria 51 por ciento y las de educación superior 20 por ciento. Con relación al 2000 disminuye la proporción de mujeres que tienen educación primaria y aumenta la de educación superior. Las mujeres en edad fértil tienen 8.6 años promedio de educación, siendo las más educadas las que tienen entre 20 y 29 años de edad con 10 años de educación. En las cuatro grandes ciudades y los departamentos de Atlántico, San Andrés y Quindío, las mujeres tienen, en promedio, cerca de 10 años de educación. Las mujeres que trabajaron en los 12 meses anteriores a la encuesta son 64 por ciento, en tanto que en el 2000 fueron 60 por ciento. Las que trabajan actualmente son 52 por ciento, contra 49 por ciento hace cinco años. El grupo de ocupaciones que aumenta es el de ventas y servicios que pasa de 55 a 68 por ciento, la gran mayoría perteneciente al sector informal de la economía. Niveles y Tendencias La tasa global o total de fecundidad del período 2002-2005 es de 2.4 hijos por mujer. La tasa general de fecundidad es de 83 nacimientos por mil mujeres en edad fértil y la tasa bruta de natalidad de 20 nacimientos por mil habitantes. La fecundidad viene disminuyendo desde mediados de los años sesenta, cuando la tasa total estaba en 7 hijos por mujer. Diferenciales La tasa de fecundidad total para la zona urbana es de 2.1 y para la zona rural 3.4 hijos por mujer. Las tasas de fecundidad más bajas se encuentran en Medellín, Cali, Barranquilla, la zona cafetera, el Valle del Cauca, Casanare y Putumayo. Las más altas están en Cauca, Chocó, La Guajira, Cesar, Magdalena, Caquetá y Vaupés. Intervalo entre Nacimientos Gracias al uso de métodos anticonceptivos para espaciar los nacimientos, el intervalo entre los hijos aumentó otros 5 meses en los últimos cinco años al pasar de 37 a 42 meses. La educación y la zona de residencia presentan diferencias importantes en el intervalo intergenésico: entre las menos y las más educadas la diferencia es de 19 meses, en tanto que entre la zona urbana y la rural es de 13 meses. Mientras en Bogotá el intervalo es de 48 meses, en la región Atlántica es de solo 37 meses. Los departamentos con mayor espaciamiento son Guaviare, Putumayo y Casanare (cabeceras) y Quindío, Risaralda, Bogotá, San Andrés, Antioquia, Valle y Santander. Los de menores espaciamientos son La Guajira, Cesar, Córdoba, Cauca y Sucre. Edad de las Mujeres al Primer Nacimiento La edad mediana de las mujeres de 25 a 49 años al primer nacimiento es de 22 años, siendo 2 años mayor en la zona urbana en comparación con la rural. Las regiones Pacífica y Oriental presentan las menores edades al primer nacimiento (21.5) y las grandes ciudades las mayores: Medellín y Barranquilla con 23 años y Bogotá y Cali con 22. Los departamentos con menores edades son Cesar, Caquetá, y las cabeceras de Vichada, Guaviare y Casanare. Fecundidad de las Adolescentes La fecundidad de las adolescentes aumentó en la década de 1986 a 1995, cuando pasó de 70 a 89 por mil; en 2005 la tasa es de 90 por mil. La proporción de adolescentes alguna vez embarazadas pasó de 19 a 21 por ciento en los 5 últimos años. Los mayores porcentajes de adolescentes embarazadas alguna vez están en Caquetá, Meta y Cauca, seguidos por Cesar, Chocó y las cabeceras de Arauca y Guaviare. Conocimiento y uso de la PlanificaciÓn Familiar El conocimiento de los métodos anticonceptivos es universal entre las mujeres del país. Los métodos más conocidos son la píldora, la inyección, el condón y la esterilización femenina. Uso actual de Métodos El 81 por ciento de todas las mujeres entrevistadas ha usado un método anticonceptivo alguna vez en su vida. El uso actual solamente aumentó un punto porcentual en los últimos cinco años; mientras en el quinquenio anterior había subido 6 puntos y cinco años antes 5 puntos. Entre las mujeres casadas o unidas el uso actual o prevalencia anticonceptiva para el 2005 fue de 78 por ciento. MÉtodos mÁs Usados Entre las mujeres en unión, la esterilización femenina es el principal método de planificación familiar con 31 puntos porcentuales de los 78 totales. A este método le siguen el DIU con 11 por ciento y la píldora con 10 por ciento, mostrando ambos métodos disminuciones. El condón ocupa el cuarto puesto con el 7 por ciento, con un incremento de un punto porcentual. El uso de métodos tradicionales disminuyó entre las dos encuestas del 12 al 10 por ciento. Diferenciales en el Uso La tasa de prevalencia anticonceptiva es casi igual en la zona urbana y la rural: 79 y 77 por ciento, respectivamente. El uso de la esterilización femenina es similar en ambas áreas; la píldora se usa un poco más en el área rural y el DIU en el área urbana. Las regiones con el mayor porcentaje de uso son Bogotá y la región Oriental, con más de 80 por ciento. La menor prevalencia de uso se encuentra en la costa Atlántica (70 por ciento). En todas las regiones del país, la esterilización femenina es el principal método de uso. Sin embargo, existen diferencias importantes por regiones: mientras en la Costa Atlántica su uso es del 34 por ciento, en Bogotá llega solamente al 27 por ciento. La píldora es más usada en la región Central (13 por ciento), mientras en Bogotá llega solamente al 6 por ciento. El DIU tiene una tasa de uso en Bogotá de 21 por ciento, mientras en la Costa Atlántica es solamente de 4 por ciento. El condón es más usado en Bogotá y menos en la Costa Atlántica. Las mujeres que no tienen ninguna educación, tienen una tasa de uso de 67 por ciento, mientras que entre las que tienen educación secundaria llega al 79 por ciento. De acuerdo con el número de hijos vivos, existen diferencias importantes: mientras que entre las mujeres que no tienen hijos, la tasa de uso es de 37 por ciento, entre las que tienen de tres a cuatro hijos llega a 89 por ciento y más de la mitad de ellas (54 por ciento) está esterilizada. Número de Hijos al Primer Uso La mitad de las mujeres inicia el uso de métodos de planificación familiar sin haber tenido hijos. Entre las cohortes más jóvenes, un alto porcentaje de mujeres inicia el uso de un método sin haber tenido hijos: 85 por ciento entre las de 15 a 19 años de edad y 71 por ciento entre las de 20 a 24 años. La edad mediana a la esterilización es de 30 años, cifra igual a la encontrada en la ENDS 2000. El 63 por ciento de las mujeres usuarias de la esterilización femenina, se ha operado entre los 25 y 34 años de edad. El 4 por ciento de las mujeres esterilizadas, acudió a la cirugía cuando tenía 40 o más años de edad y alrededor de 17 por ciento antes de los 25 años. Del total de mujeres esterilizadas, el 12 por ciento dice estar arrepentida de haber adoptado este método; las tasas más altas de arrepentimiento están entre las mujeres de 30 a 34 años de edad, en el área rural, en las regiones Atlántica y Pacífica, en los niveles más bajos de educación y entre las que tienen el menor índice de riqueza. La causa más frecuentemente de arrepentimiento (8 por ciento) es el deseo de más hijos; la segunda causa y muy relacionada con la anterior, es que el esposo o compañero desea tener otro hijo (2 puntos porcentuales); finalmente, 1 por ciento se quejó de efectos colaterales del método. Conocimiento del PerÍodo FÉrtil El 41 por ciento de las mujeres usuarias del método del ritmo estarían usando mal el método, puesto que no conocen los días de mayor riesgo de embarazo. Fuentes de Suministro de los Métodos Las EPS y ARS en su conjunto solamente tienen una participación total del 8 por ciento como fuente de suministro de métodos anticonceptivos. El sector privado sigue siendo la principal fuente (57 por ciento) de suministro de métodos modernos en Colombia. En este sector sobresalen dos fuentes: las droguerías o farmacias con el 29 por ciento del total y Profamilia con el 19 por ciento. Con relación a la esterilización femenina, el sector público, contrario a los resultados encontrados en encuestas anteriores, figura como el principal proveedor de este método (63 por ciento); sin embargo, es necesario tomar este resultado con cautela ya que muchas personas perciben a Profamilia como entidad pública. Profamilia aparece como el principal proveedor de la esterilización masculina con el 47 por ciento. Las droguerías o farmacia fueron reportadas como el principal proveedor de píldoras (71 por ciento), inyección (74 por ciento), condón (76 por ciento) y jaleas o espumas (97 por ciento). Es necesario tener en cuenta que Profamilia distribuye grandes cantidades de estos productos, a través de droguerías y farmacias. Con relación al DIU, el sector privado aparece como el principal proveedor (51 por ciento) mientras que la participación del sector público es del 48 por ciento. Tasas de DiscontinuaciÓn El 42 por ciento de los segmentos de uso, terminaron durante el primer año de uso y la razón más importante (18 puntos porcentuales) para ello, fue el cambio por otro método de planificación familiar. El 7 por ciento de los segmentos terminó por falla del método. La tasa de discontinuación de la píldora dentro del primer año de uso sigue siendo alta: 47 por ciento de los segmentos de uso de este método son discontinuados. Esta cifra es dos puntos porcentuales por debajo a la encontrada de la ENDS 2000. El cambio de método es mencionado por el 17 por ciento, como razón para discontinuar el uso de la píldora. El 7 por ciento de los segmentos de uso de este método terminaron o se discontinuaron por falla del método. La tasa de discontinuación del DIU, es la más baja (sin tener en cuenta la esterilización tanto femenina como masculina); el 17 por ciento de los segmentos de uso de este método, fueron discontinuados en el primer año de uso y solamente el 3 por ciento de los segmentos de este método fueron discontinuados por falla del método. Actitud o PercepciÓn hacia la PlanificaciÓn Familiar entre las Parejas El 98 por ciento de las mujeres en unión tiene una actitud positiva hacia la planificación familiar y entre este grupo de mujeres, el 92 por ciento sabe que el cónyuge también la aprueba. Estado Conyugal Actual Del total de mujeres entre 15 y 49 años, el 33 por ciento manifiesta que nunca ha estado casada o unida, es decir que estas mujeres se pueden clasificar como solteras. La soltería va disminuyendo a medida que aumenta la edad. Las mujeres casadas disminuyen de 25 a 22 por ciento en los últimos cinco años. Las uniones libres llegaron en el país al 30 por ciento, lo cual representa un incremento de 4 puntos porcentuales con relación a los resultados de 2000. La unión libre presenta un aumento con la edad hasta los 34 años de la mujer y posteriormente inicia un descenso. Las mujeres separadas representan el 11 por ciento, mientras que las divorciadas son 4 por ciento. Los resultados muestran que la mujer colombiana está acudiendo en mayor proporción al divorcio de lo encontrado en encuestas anteriores. Edad a la Primera UniÓn En los últimos diez años esta edad mediana pasó de 21.5 a 21.7. En la zona urbana se entra a la primera unión 2 años más tarde que en el área rural. La mayor edad se presenta en Bogotá y la menor en la costa Atlántica y en las cabeceras de la Orinoquía-Amazonía. A mayor educación, mayor la edad a la primera unión. Edad a la Primera RelaciÓn Sexual La edad mediana a la primera relación sexual para las mujeres de 25 a 49 años de edad ha ido disminuyendo: en la ENDS 2005 fue de 18.3 años, un año menos que el resultado encontrado en la encuesta de 2000. La proporción de mujeres de 25 a 49 años, que tuvieron su primera relación sexual antes de los 15 años pasó de 8 por ciento en 2000 a 11 por ciento en 2005. En la zona urbana se entra a la primera relación sexual un año más tarde que en la zona rural. Las mujeres sin ninguna educación inician las relaciones sexuales a una edad mediana de 16 años y se va incrementando en la medida que aumenta el nivel educativo, hasta 20 años entre las que tienen educación superior. Actividad Sexual en las Últimas Semanas La actividad sexual de las últimas cuatro semanas aumenta con la edad de las mujeres, pasando de 22 por ciento entre las de 15-19 años de edad, hasta 61 por ciento en el grupo de 30-34 años, después de lo cual empieza a decrecer hasta 47 por ciento entre las de mayor edad. Deseo de MÁs Hijos Si se incluyen mujeres esterilizadas, el 71 por ciento de mujeres en unión no desea tener más hijos. Este porcentaje es igual al encontrado en la ENDS 2000 que fue de 70 por ciento. Solamente una cuarta parte de las mujeres casadas o unidas en Colombia, desea tener otro hijo. TamaÑo Ideal de la Familia El número ideal de hijos para todas las mujeres es de 2.2 y para las mujeres casadas o unidas es de 2.4. Estas cifras son parecidas a las encontradas en la ENDS 2000. Para todas las mujeres y para las mujeres casadas o unidas, el número ideal de hijos es mayor a medida que aumenta el número de hijos actualmente vivos. El ideal de hijos para todas las mujeres es de 2.1 en la zona urbana y 2.5 en la rural. En la región Atlántica es donde el ideal de hijos es mayor: 2.5 para todas las mujeres. El ideal de hijos para las mujeres sin ninguna educación es de 3, mientras que para las del grupo de secundaria y de educación superior es de 2.1. Los departamentos del Antiguo Caldas son los que tienen el menor promedio del número ideal de hijos (1.9), seguidos de Bogotá y Nariño (2.0). Fecundidad Deseada Colombia tendría una tasa global de fecundidad de 1.7 hijos, en lugar de la observada de 2.4, si todos los nacimientos no deseados se hubieran podido evitar. Las mayores diferencias entre las tasas observadas y las deseadas se presentan en el área rural en donde la mujer tiene 1.3 hijos más que los deseados, mientras que en el área urbana la diferencia es de 0.6 hijos. Las mujeres sin ninguna educación tienen dos hijos más de los que les hubiese gustado tener, mientras que las de educación superior tienen solamente los que desean, ya que la diferencia es de 0.1. PlanificaciÓn de la Fecundidad Menos de la mitad de los nacimientos (46 por ciento) ocurridos en los últimos cinco años fueron deseados en ese momento. El 27 por ciento de ellos, fueron deseados, pero para más tarde. Es decir, que se pueden clasificar como inoportunos. El 27 por ciento fueron reportados abiertamente como no deseados. Esta cifra se incrementó en cuatro puntos porcentuales con relación a la ENDS 2000. El porcentaje de embarazos actuales y de nacimientos ocurridos en los últimos cinco años no deseados aumenta a medida que se incrementa el número de orden de nacimiento, del 8 por ciento, entre las que tienen solamente un hijo al 63 por ciento entre las de 4 o más hijos. El porcentaje de embarazos no deseados también se incrementa con la edad de la madre, de 15 por ciento entre las de 15 a 19 años de edad hasta el 60 por ciento entre las de 40 a 44 años. Infertilidad Del total de mujeres que desean tener un hijo u otro hijo, o que están indecisas, el 11 por ciento manifiesta que ha tenido problemas de infertilidad. Los problemas para tener hijos los reportan más frecuentemente las mujeres que ya tienen un hijo, las mayores de 30 años, en la zona urbana, en la región Atlántica, entre las de nivel de educación primaria y superior y entre las de los niveles de riqueza más altos. Del porcentaje que manifestó que ha tenido problemas de infertilidad, casi la mitad, 51 por ciento, reportó tenerlo desde antes de enero de 2003, el 24 por ciento después de enero de 2003 y 25 por ciento ya se decidió a no tener uno u otro hijo. El 40 por ciento de las mujeres que han tenido problemas de infertilidad ha consultado sobre el problema a un especialista; con mayor frecuencia han consultado las mujeres que no tienen hijos y las que tienen uno solamente; las mayores de 25 años, las que viven en el área urbana y en la región de Orinoquía y Amazonía, con educación superior y con el índice de riqueza más alto. Niveles La tasa de mortalidad infantil es de 19 por mil para el quinquenio 2000-2005, siendo de 17 por mil en la zona urbana y de 24 por mil en la zona rural. Para el mismo período la mortalidad neonatal es de 12 por mil y de 22 por mil la mortalidad en la niñez. Diferenciales La mortalidad infantil para los niños de las mujeres sin educación es tres veces mayor que la de los niños de mujeres con educación superior (43 vs. 14 por mil). De acuerdo con el índice de riqueza, la mortalidad infantil del estrato más pobre es más del doble del más rico (32 vs. 14 por mil). La tasa de mortalidad infantil de los niños es mayor que la de las niñas para las tasas neonatal y postneonatal. De acuerdo con la edad de la madre al nacimiento del niño, la mortalidad es un poco más alta para los niños de las mujeres menores de 20 años que para las de 20 a 39 años; la más alta es la de las madres de mayor edad. La mortalidad aumenta de 21 por mil para los primogénitos a 40 por mil para los de orden séptimo o mayor. A mayor intervalo de espaciamiento del niño con el nacimiento anterior, menor es la mortalidad, disminuyendo a más de la mitad (de 35 a 15 por mil). DisminuciÓn de la Mortalidad Infantil y en la NiñezLa tasa de mortalidad infantil disminuyó a la mitad en los últimos 20-24 años, desde 41 por mil en el quinquenio 1980-1985. La tasa de mortalidad neonatal pasó de 23 por mil en el mismo período, a 12 por mil en la presente encuesta, disminuyendo 48 por ciento. La mortalidad postneonatal disminuyó una tercera parte, pasando de 18 a 6 por mil. La mortalidad en los primeros cinco años de vida disminuyó en 60 por ciento, pasando de 51 a 22 por mil. En los últimos cinco años la mortalidad infantil se redujo de 21 a 19 por mil; la neonatal de 15 a 12 y la postneonatal pasó de 7 a 6 por mil. En cuanto a la mortalidad en la niñez, ésta baja de 25 por mil en la ENDS 2000 a 22 por mil en la ENDS 2005. Para los diez años anteriores a la encuesta (1995-2005), la mortalidad infantil es de 20 por mil en la zona urbana y 26 por mil en la zona rural. Las diferencias mayores entre la zona urbana y la zona rural se presentan en la mortalidad postneonatal (7 y 11 por mil) y en la postinfantil (2 y 7 por mil). La mayor disminución de la mortalidad infantil se dio en la región Oriental (de 26 a 20 por mil y en la Atlántica (de 29 a 23); en la región Pacífica se observa una leve disminución (de 29 a 27 por mil), en tanto que en Bogotá aumentó de 17 a 22 por mil. El litoral Pacífico, especialmente en Chocó y Cauca, sigue teniendo la mayor mortalidad infantil (54 por mil); también es alta en La Guajira (33 por mil), en tanto que en Medellín es de 8 por mil y en Cali de 11 por mil. También es relativamente baja en Quindío, Bolívar, San Andrés, Santander y en las cabeceras de Putumayo, Vaupés y Casanare. Cuidado Prenatal El 87 por ciento de los embarazos de los últimos cinco años fue atendido por médicos y 7 por ciento por enfermeras; entre 2000 y 2005, la atención por parte de médicos es igual y la de las enfermeras aumentó en tres puntos porcentuales. Las parteras atendieron muy pocos embarazos y 6 por ciento de las embarazadas no fue atendida por nadie. Tres de cada cuatro embarazadas recibieron complementos de hierro y 86 por ciento recibieron vacuna antitetánica. Lugar de Ocurrencia y Atención del Parto El 92 por ciento de los partos tuvo lugar en una institución de salud, la gran mayoría (88 por ciento) del sector público y el resto del sector privado; el 8 por ciento de los nacimientos ocurrieron en la casa. El 91 por ciento fue atendido por médicos y enfermeras. El 27 por ciento de los nacimientos fueron por cesárea. Menos de uno de cada diez niños no fue pesado cuando nació; hubo 6 por ciento con bajo peso al nacer (menos de 2.5 kilogramos) y 68 por ciento con 2.5 o más kilogramos. Problemas del Postparto Los problemas que más se les presentaron a las mujeres durante el puerperio se relacionan con depresión postparto (16 por ciento), sangrado intenso de la vagina (13 por ciento), flujos o líquidos vaginales (13 por ciento), fiebre, temperatura o escalofrío (12 por ciento), dolor o ardor al orinar (11 por ciento). Vacunación de los NiÑos El porcentaje de niños de 12 a 23 meses de edad al que le han aplicado el esquema completo de vacunación antes de la encuesta es de 58 por ciento. A la tercera parte (37 por ciento) de los niños les pusieron todas las vacunas durante los primeros 12 meses de edad. Un porcentaje muy pequeño (2 por ciento) no ha recibido ninguna vacuna. Las vacunas más aplicadas han sido la BCG (97 por ciento) y la primera dosis de DPT-1 (97 por ciento); la DPT-2 se la han aplicado a una proporción menor (89 por ciento) y la DPT-3 al (81 por ciento). El 83 por ciento recibió la de Polio al nacimiento, en tanto que las de Polio 1, 2 y 3 disminuyen desde 89 por ciento a 69 por ciento. El 82 por ciento recibió la de sarampión. Morbilidad Infantil El 10 por ciento de niños tuvieron Infección Respiratoria Aguda (IRA), tos acompañada de respiración corta y agitada durante las dos semanas anteriores a la encuesta, lo que significa una disminución de 3 puntos porcentuales con relación al año 2000. Al 57 por ciento de los niños con estos síntomas de IRA lo llevaron a un proveedor de salud para tratamiento, proporción mayor que en el 2000 (51 por ciento). El 14 por ciento de los niños estuvo con Enfermedad Diarréica Aguda (EDA) en el período de dos semanas antes de la encuesta. Al 39 por ciento de los niños que tuvieron diarrea los llevaron a algún servicio de salud, mientras en el 2000 solamente llevaron al 29 por ciento; el 55 por ciento recibió SRO o solución casera; al 42 por ciento le aumentaron los líquidos. En general, los niños que recibieron solución casera o les aumentaron los líquidos son 70 por ciento, porcentaje mayor que el del 2000 (61 por ciento). El 18 por ciento no recibió ningún tratamiento. |
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