La violencia que viven las mujeres y los niños al interior de los hogares es tan grave como que la que enfrenta Colombia en estos momentos. Y es que la guerra interna del país no dista mucho de las agresiones y los enfrentamientos que se presentan en las familias. La Encuesta del año 2000 reporta que la violencia contra las mujeres se duplicó con respecto a 1995. Esta situación incide sobre la salud, especialmente sobre la salud sexual y reproductiva de las mujeres y los niños. Las preguntas sobre violencia doméstica se practicaron en total privacidad para que las mujeres no se sintieran cohibidas y evitar sesgar las respuestas.
Violencia verbal y psicológica contra las mujeres Situaciones de control extremo como:
Son algunas de las prácticas más comunes empleadas por los hombres para controlar a sus compañeras. 3 de cada 5 mujeres en unión padecen este problema, es decir el 65 por ciento de las mujeres son manipuladas por sus esposos y compañeros. Así mismo, un 26 por ciento de las mujeres que conviven con su pareja, bien sea en matrimonio o en unión libre, son tratadas con malas palabras y frases desobligantes como:
Estas, entre otras tantas expresiones desagradables que subestiman a la mujer y traen consigo presión y manipulación psicológica. Este tipo de situaciones, según dijeron las mujeres, se presentan en privado un 56 por ciento de las veces, en público 14 por ciento y en cualquier lugar 30 por ciento. La subregión del litoral pacífico y Cali son los lugares donde se ejerce con más fuerza el control y la agresión verbal contra las mujeres, con un 78.3 por ciento y 75 por ciento de mujeres agredidas respectivamente. La zona del Tolima, Huila y Caquetá con un 57.2 por ciento de mujeres agredidas conforman el nivel más bajo que registra la encuesta. Aunque estadísticamente algunos lugares del país se reporten como bajos o los más bajos frente a otros, los datos de violencia contra las mujeres siguen siendo altos en todo el país. Las amenazas Se constituyen en una de las más fuertes formas de presión hacia las mujeres. La más común es la amenaza del abandono, 23 de cada 100 mujeres tienen que soportarla y es más frecuente entre aquellas que se encuentran entre los 40 y 49 años de edad. La amenaza de quitarles los hijos la padecen 18 de cada 100 mujeres, especialmente las más jóvenes de Cali, Bogotá y el Valle del Cauca. También las intimidan con la idea de retirarles el apoyo económico. 13 de cada 100 mujeres dijo padecer esta advertencia. Medellín tiene el promedio más alto de esta amenaza pues el 20 por ciento de las mujeres unidas son víctimas de la misma. El 34 por ciento de las mujeres que alguna vez han estado casadas o unidas, o que lo están en este momento, dijeron haber sufrido amenazas verbales por parte de sus cónyuges. Violencia física contra las mujeres Este tipo de abuso de duplicó en Colombia en los últimos cinco años. Una de cada 2 mujeres alguna vez unida ha sido golpeada por su esposo o compañero. Los golpes son frecuentes entre aquellas mujeres que anteriormente estuvieron casadas o unidas, entre las mujeres de la zona urbana, en la Región Pacífica, Oriental y Bogotá. Las agresiones más comunes son los empujones, las bofetadas, las patadas, arrastrarlas por el suelo y las violaciones. Las agresiones suelen propinarse con la mano, con objetos duros, con armas cortopunzantes y de fuego. Sin embargo, 3 de cada 5 mujeres agredidas también responden con golpes y un porcentaje de ellas, 13 de cada 100, informaron que agredían a su compañero aún cuando él no las estaba agrediendo. El 54 por ciento de las mujeres que son golpeadas quedan con lesiones graves y dolores en su cuerpo, sin hablar de las secuelas psicológicas. El 10 por ciento con heridas profundas y huesos rotos. Un 3 por ciento de las mujeres agredidas dijo estar embarazada al momento de la golpiza y como consecuencia perdieron sus hijos. Finalmente, un 2 por ciento de las mujeres maltratadas físicamente perdieron parcial o totalmente órganos de su cuerpo. Las zonas del país donde más golpean a las mujeres son: Medellín (61 por ciento), Tolima, Huila, Caquetá (59 por ciento), Bogotá, Cauca, Nariño (57 por ciento), Cali (56 por ciento) y Antioquia (55 por ciento). Las mujeres entre 40 y 49 años de edad representan la franja más afectada por los malos tratos y los golpes de sus parejas. La gravedad de la violencia física no está sólo en los golpes, sino en la incapacidad de las mujeres de denunciarla. 78 de cada 100 mujeres que son golpeadas no hace nada por cambiar o denunciar esa situación. Sólo 22 de cada 100 mujeres se atreven a quejarse. Los sitios más frecuentes a los que acuden las mujeres son: las inspecciones de Policía y las Comisarías de Familia. Otros menos frecuentes son: el ICBF, la fiscalía y los juzgados. Las mujeres, por su parte, creen tener razones para no denunciar como:
Violencia Sexual Once de cada 100 mujeres que ha vivido en unión ha sido violada por su esposo o compañero. Fuera de estos abusos sexuales, el 7 por ciento del total de las mujeres ha sido abusada sexualmente por personas diferentes. Según la Encuesta, los violadores suelen ser:
La violencia sexual, como cualquier tipo de violencia, es reprochable, cruel y es un delito. Por eso no puede pasar desapercibido el hecho de que se haya incrementado en los últimos cinco años. Las cifra de incesto y acoso sexual por parte del jefe llaman especialmente la atención. Lo más grave de estos dos últimos aspectos es que son los más anónimos, se esconden como gran secreto y por miedo no se denuncian. Otro personaje que entre 1995 y el año 2000 se convirtió en peligro para muchas mujeres fue el novio. Maltrato a los niños y las niñas Los menores suelen víctimas múltiples de la violencia familiar, pues, la mayoría de las veces, tienen que soportar el mal trato y los golpes entre sus padres o seres queridos, y recibir de ellos el mismo comportamiento. Según la Encuesta las mamás castigan más que los papás. Ellas el 47 por ciento de las veces los castigan a sus hijos con golpes, 36 por ciento con palmadas, 72 por ciento con reprimendas verbales y 48 por ciento prohibiéndoles algo que les gusta. Para padres y madres los golpes disminuyen con el nivel educativo, los reemplazan con prohibiciones. Las subregiones de Colombia donde más se golpea a los menores son: Litoral Pacífico (67 de cada 100 pequeños son maltratados), Antioquia (62 de cada 100), Medellín (58 de cada 100) y el Valle del Cauca (57 de cada 100). Según lo consigna la Encuesta un gran número de mujeres con hijos, el 47 por ciento, considera que el castigo físico es necesario en la educación de los niños y las niñas. Quienes sugieren con fuerza esta idea son aquellas que tienen entre 25 y 39 años de edad, que están viudas o separadas y con menores niveles de educación.
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